LA RADIO
(por Walter Ditrich. walterditrich@hotmail.com). - No puedo estar sin una radio encendida. Siento que me falta algo. El silencio me molesta. Será porque desde que tengo memoria auditiva siempre hubo una radio sonando en la casa. En aquellos años, en el campo, la TV era un lujo para algunas horas del día. Y la radio, un integrante más de la familia durante todo el dìa. Para mí, la radio es imaginar la jugada del gol un domingo soleado a la sombra del parral. El grito de la vieja avisando que llegaba “Equilibrio con Rafael Emilio Santiago” un rato antes de las 11 de la mañana . La radio, tiene sonido al “Boletín de la zona”, o al “shhhh” de los mayores cuando el locutor de turno anunciaba : “NECROLÓGICAS…..”. La radio suena al parlante de la camioneta replicando “La Voz del Campo”, donde el viejo escuchaba la cotización de los mercados cuando volvíamos de la escuela. El “t a ta ta” de Víctor Hugo; la publicidades, los jingles y los ner...