Mucho más que tres palabras: ¿Dónde está Miguel?
(por Walter Ditrich.- walterditrich@hotmail.com).- 27 años preguntando ¿Dónde está Miguel?. 27 años haciendo lo único que podemos hacer cuándo nos falta alguien: buscar. ¿Dónde está Miguel? decían las banderas. Sólo tres palabras. Tres palabras que dicen mucho más que un puñado de letras. Al decir, al gritar, al repetir ¿Dónde está Miguel?, estamos diciendo también que nos falta, que se lo llevaron, que lo torturaron, que lo asesinaron, que saben dónde está y no lo dicen. Tres palabras. Las mismas tres palabras. La misma pregunta durante 27 años.
Una, dos, tres; dos veces tres y veintisiete veces dos; marchas y más marchas hicimos y se
hicieron. Rosa su mamá, Néstor su papá, sus hermanos y amigos, y muchos miles que aún hoy siguen
preguntando. Porque saben, que están haciendo mucho más que una pregunta.
Porque al preguntar ¿Dónde está Miguel?, también estamos
preguntando ¿Dónde está Julio López?, ¿Qué pasó con Luciano Arruga?, ¿Qué le
hicieron a Santiago Maldonado? Preguntando por Miguel, hoy queremos saber ¿Dónde está Facundo Astudillo Castro?.
La lucha de Rosa es también
la lucha de Cristina Castro buscando a su hijo y resistiendo a la brutalidad policial y la complicidad de la
justicia. “Yo sabía, yo sabía…” cantábamos
hace 27 años con las certeza de que la desaparición de Miguel era responsabilidad
de la Comisaría 9na de La Plata. Conscientes, de que el gatillo
fácil no se dispara solo.
Sus crímenes son encubiertos, permitidos, avalados y justificados por los poderes políticos y
judiciales que siguen generando las condiciones para que nos desaparezcan los pibes.
Hace 27 años fue en la Comisaría Novena de La Plata. El 30
de Abril pasado, en Mayor Buratovich. De Miguel dijeron que andaba por el
exterior. De Facundo que lo vieron en Bahía y la supuesta testigo sigue sin
aparecer. En la Novena borraron el
nombre de Miguel del libro de guardia, en Teniente Origone apareció un amuleto
de Facundo tirado en un calabozo. Miguel
había denunciado a la policía que lo desapareció. Facundo, fue detenido y los
agentes involucrados tenían mal borrada la foto de su DNI en el celular. El
poder político de los noventa amparaba a la “maldita policía” y el Juez Vara
decía que no había delito. El Intendente de Villarino pide “investigar la pista
del narcotráfico” y la justicia niega detener a los cuatro policías
involucrados.
Por estas horas, Cristina, la mamá de Facundo, tiene la
certeza de que plantaron el cuerpo de su hijo en la zona conocida como Bahía de
Ballenas.
“Yo sabía…. Yo sabía” cantábamos por Miguel y cantamos por
Facundo.
Sabemos que fue la maldita policía.
Sabemos que es la maldita policía.
Seguiremos preguntando ¿Dónde están?.
Seguiremos buscando a Miguel, a Facundo y a todos los pibes
y las pibas que nos faltan.
Como hace 27 años.
Porque sabemos que al
decir ¿Dónde está Miguel?, estamos
pronunciando mucho más que tres palabras….

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