Espejo
Apurada, la turista estacionó mal. Puso las balizas de su 4 x4 y quedó la mitad de su vehículo interrumpiendo la circulación. Dejó a los chicos dentro. "Esperen acá .. Ya vengo", les dijo y cruzó presurosa hacia el supermercado- El inspector de tránsito la miraba desde la otra vereda. “Clink, caja!”, pensé. Es que la turista era presa fácil para saciar el apetito recaudatorio de la comuna del lugar. La infracción era inapelable. "Señora, ¿Va a descargar o a comprar?" preguntó agente de chaleco refractario. "A comprar…" dijo ella. "Entonces, estacioná bien… ¡No me quemeeees!!! " pidió él sonriendo y abriendo los brazos con tono jocoso. Ella volvió sobre sus pasos con mala cara y masculló bronca. "Si quiere, le hago señas" suavizó el muchacho ante la huraña infractora. No hizo falta. El vehículo cuenta con sensores de estacionamiento, la conductora tenía la destreza necesaria y el lugar disponible era más que suf...