Wanda y Lucho
Me preguntaron mi opinión sobre los programas de chimentos. Fue incómodo. No ando por la vida con un catálogo de respuestas pre cocidas para afrontar interrogatorios. La última vez que vi una emisión dedicada a los chusmeríos de la farándula la conducía Lucho Avilés. Cada quien vive de lo que quiere, o de lo que puede. La libertad de expresión es sagrada. Aun cuando se utilice para exhibir mediáticamente un catálogo de culos, tetas, posteos de Instagram y enredos en las alcobas del “mundo del espectáculo”. En definitiva, no es mas que eso: un espectáculo. Bizarro. Pero entretenimiento al fin. Tuve que preguntar quién era la China Suárez. De Wanda conocí su llegada explícita a la fama con su opera prima viral. De Icardi supe cuando suplantó al vocablo “pata e lana” en la mayoría de los chistes sobre infidelidades, pero poco puedo hablar de sus cualidades futbolísticas. Es entrenamiento. Todos necesitamos relajar. Y nos convertimos en chusmas v...