Donde nací


 Lo encontré por casualidad a la vera de la ruta, cerca de Tilcara. Habían construido una llama gigante de piedra “para llamar la atención de los turistas” según me explicó. Detrás del coqueto local de venta de artesanías, lo hallé por andar curioseando detrás de escena. El pibe moldeaba piezas de arcilla con maestría. De su torno salían vasijas, pocillos, mates. Le daba forma al barro como por arte de magia. Pero el artesano no decía “abra cadabra”, sino que el súper poder emana de la destreza de sus manos. Es que encarna la cuarta generación de artesanos. Me demostró cómo tornea, el horno familiar y el resultado maravilloso de la técnica ancestral. “¿Aprendiste cerámica de chiquito?” arriesgué. “No…. trabajaba de otra cosa, nunca me había llamado la atención…. Pero con la pandemia me quedé encerrado y mis tíos me enseñaron todo lo que sabían. Y empecé…”, me respondió. …. “La verdad es que me gusta, me va saliendo bien y con la llama que llama… (risas) los turistas paran y se vende bien…..” completó. ….Me fui tatareando esa chacarera que dice, “fue mucho mi penar, Andando lejos del pago. Tanto correr, Pa llegar a ningún lado. Y estaba donde nací, lo que buscaba por ahí….”

(*) WALTER DITRICH

walterditrich@hotmail.com

Comentarios

Entradas más populares de este blog

“Pateen para arriba!!!”

NOTICIAS EN SERIO PARA UN PAIS EN JODA!

A las palabras se las lleva el viento….