EL ZORRO EN EL GALLINERO
Hace muchos años, los internos de la Unidad 19 de Saavedra me decían que no la pasaban tan mal, pero “carne no comemos nunca, si la familia no habilita comida es cualquiera”. Siempre recuerdo que cada vez que ingresaba al penal lo hacía detrás de un camión térmico de un frigorífico bahiense. Parce que luego de pasar los controles de rigor, esa carne sufría un misterio parecido al del triángulo de las Bermudas….
Ahora leo que internos del pabellón 9 fueron salvajemente
reprimidos por reclamar carne que les acercaron sus familiares y que les fue
hurtada. ¿Curiosa forma de resocializar al delincuente si quien debe hacerlo te
roba la comida, no?.
La denuncia que fue presentada en Fiscalía con fecha del
18 de noviembre, expresa todo empezó
cuando un interno reclamó los 20 kilos de asado y los dos pollos que le había
llevado su madre, luego de que los guardias le dieran solamente dos tiras de
asado.
El reclamo se hizo extensivo y, ante esa situación, un
guardiacárcel se hizo presente en el pabellón 9, les dijo a los internos que
enseguida volvía y regresó con una escopeta: "Abrió el pasaplatos de la
celda y por ahí les tiraba con la escopeta de perdigones de goma, a la altura
de la cabeza. Los chicos nos contaron que se cubrían con colchones", detalla
el denunciante en el documento.
También señala que luego de los disparos algunos de los
internos fueron incomunicados y trasladados a otra dependencia de Sierra Chica.
A su vez, indica que todos resultaron heridos y no recibieron asistencia
médica. "A las madres que
alcanzaron a comunicarse con sus hijos les dijeron que están todos golpeados
con perdigones de goma, y que el personal de la unidad penitenciaria los golpeó
con machetes —continúa la denuncia—. Era todo un griterío, apagaron las luces e
ingresaron a golpearlos... No sé cuántos eran".
Uniformados que celebraron cumpleaños jugando a simular
fusilamientos de internos, presos VIP con privilegios a la época en que Suris
vivió allí estilo all inclusive, remociones de encargados de compras por
compras poco claras, vehículos que fueron reparados en los talleres
penitenciarios secuestrados en la calle con pedido de secuestro; denuncias de
tráfico de drogas y situaciones similares vienen siendo noticia desde el penal
saavedrense hace años….
Decenas de veces pregunté que pasaba con esas denuncias.
La respuesta siempre fue que se iniciarìa un sumario interno. Osea., “a
nosotros nos investigamos nosotros mismos”.
Hace unos años, la Gobernadora Vidal intervino el SPB y
denunció nichos de corrupción tras las rejas. Parece que no muchas cosas han
cambiado.
Es raro, pero cada vez mas, aparecen casos de
guardiacárceles que delinquen cuando deben cuidar y reeducar a los
delincuentes. Fijate, ¿de qué lado de la reja te econtrás?.
En este caso, parece que una vez pusieron al zorro a
cuidar el gallinero…..
(*) walterditrich@hotmail.com
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