“ES VERÍDICO”
Las mesas del Club Social son el escenario ideal para los charlatanes. No hay mejor escenario que la ronda de bar para dar rienda suelta a la imaginación popular. Don Zito era el show central. Parroquianos parados y jóvenes curiosos, cabeceaban a su alrededor para escucharlo. Comenzaba siempre igual:
“Esto
es verídico”, decía Don Zito girando la copa entre sus manos rugosas.
-“Yo
tenía un reloj de bolsillo, era de mi padre, creo que era suizo. De Suiza, eh!”
-arriesgó en el comienzo de aquel relato vespertino. “Un día, andaba por el campo recorriendo y se ve que se me cayó del
bolsillo.. Lo busqué por todos lados hasta que se hizo de noche.. Y
nada!!!!!..... “ siguió contando.
Se avecinaba el clímax de la
historia: “unos meses después, andaba por el mismo potrero y lo vi . Por el
reflejo del sol lo encontré…. Me bajé para agarrarlo…. Y… ¿A que no saben?”,
preguntó al interesado auditorio….
-“El
reloj estaba andando…. ¡Estaba en hora, como un relojito!!!!.. “- dijo
juntando los labios y moviendo la cabeza para reafirmar la expresión de
sorpresa.
Tomó otro sorbo con lentitud.
Maestro del suspenso puso una pausa cautivamente…. Nadie se animaba a preguntar
más… La pausa duró lo justo y necesario.
Don Zito apoyó la copa y lanzó el
inesperado final:
-“No me van a creer.. Pero el
reloj cayó justo en un caminito de hormigas… Las hormiguitas pasaban y le iban
dando cuerda…. “.-
-
(*) por WALTER DITRICH
-
walterditrich@hotmail.com

Comentarios
Publicar un comentario