EL FUSILADO QUE VIVE
Hace 65 años, los disparos no alteraron el silencio frío en los basurales de José León Suárez. La dictadura decidió fusilar ilegalmente a doce civiles reprimiendo el levantamiento del General Valle. Faltos de puntería, los fusiladores dejaron vivos a siete detenidos.
Nadie lo supo. La basura se escondió bajo la alfombra, una vez más. Hasta que el periodista Rodolfo Walsh publicoósu investigación en 1957 a través de un histórico relato novelado titulado OPERACIÓN MASACRE. De las doce personas fusiladas en León Suárez, cinco murieron en el acto (Carlos Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Vicente Rodríguez y Mario Brión) y siete sobrevivieron.
“Seis meses más tarde,
una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice:
-
Hay un
fusilado que vive.
No sé qué es lo que consigue atraerme en esa historia difusa, lejana,
erizada de improbabilidades. No sé por què pido hablar con ese hombre, por qué
estoy hablando con Juan Carlos Livraga” escribió Walsh en el célebre
prólogo de Operación Masacre.
Livagra, será para siempre el
fusilado que vive. La Revolución Libertadora pasará a ser la Revolución
“Fusiladora” . Y Walsh el padre del nuevo periodismo.
Los disparos de los fusiladores
no fueron suficientes.
El fusilado gambeteó las balas.
Walsh las sigue sobreviviendo
cada día.
(*) por WALTER
DITRICH
- walterditrich@hotmail.com

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