Por pobres...
Se miraron. Frente a frente.
No se conocían de antes. No hizo falta.
Cada cual sabía muy bien quién era el otro. O mejor dicho,
por qué estaba ahí.
Uno con casco, uniforme y escudo.
El otro, con capucha, pañuelo en la cara y pancarta.
Piedra contra garrote.
David y Goliat.
Eran del mismo barrio.
Se miraron frente a frente.
Los dos estaban ahí por la misma razón.
Están ahí por pobres…
(*) por WALTER DITRICH
walterditrich@hotmail.com

Comentarios
Publicar un comentario