¡QUÉ PAÍS DE PELOTUDOS!
- ¡QUÉ PAÍS DE PELOTUDOSSS!!!- dijo ofuscado el señor. Se subió al auto y se fue.
Había llegado minutos antes. No soportó más de cinco minutos haciendo
cola.
La empleada hacía sociales con un cliente demandante.
Yo era el segundo esperando en la vereda. El señor enojado quedó en
tercer lugar.
-
¡Qué paciencia hay que tener!!!.--- respoló. Miró a la empleada y me apuntó con los ojos
buscando complicidad en su queja.
-
Es igual en todos lados.... – le respondí.
Siguió con la queja explicando que en otro negocio no lo dejaron ingresar
porque se había olvidado el barbijo.
-
¡¡Mirás el restaurante y …..¡Están todos
amontonados sin barbijo!!! – prosiguió quejándose.
-
¡Como si el virus esquivara las mesas!- ejemplificó
dibujando trayectorias en el aire.
Fue cuando se hartó. Sentenció que éramos un país “de pelotudos” y se
fue.
Seguíamos esperando.
El primero en cola, que fue testigo de la escena, emitió veredicto:
-
No queda otra… ¿Qué vas a hacer?.... Si te dicen
que esperes, esperás….-
-
Y sí… Si nadie acata nada es complicado…-
respondí.
-
Igual, todo esto a mi también me parece una
boludez…- arriesgó el cliente.
-
¿Por….? …-
-
“Esto, no sirve para nada….- dijo señalándose el
barbijo de tela-… “Para pintar usamos máscaras
especiales, y para un virus mortal, ¿Nos cuidamos con ésta telita de mierda?”-
agregó con firmeza.
Le devolví un gesto de no saber encogiendo los hombros….
-
Somos medio pelotudos…. – dijo para
subrayar lo que ya parecía el hashtag
del día.
Me quedé pensando en los más de
60 mil muertos que se llevó el Covid en nuestro país.
¡60 mil muertos!!!!... 60 mil personas son más de tres Pigüé, dos
Trenque Lauquen, un Sarandí o un Tres Arroyos y medio o todo Punta Alta.
Veo gente tomar mate en el Parque
de la misma bombilla. En redes sociales siguen apareciendo fotos de juntadas
familiares, barbijos en la pera y muchas imágenes de la vieja normalidad. Y hay
millones de argentinos esperando las vacunas que no llegan…
De Ushuaia a La Quiaca, los
reportes hablan de saturación de camas en los hospitales y está empezando a
faltar la provisión de oxígeno.
Mientras tanto, el Presidente, Larreta y Kicillof se chicanean
como niños. Hay quienes convocan a
boicotear medidas sanitarias, a no cuidarnos y hasta se denuncia por “envenenamiento”
a quien consigue vacunas. Un coro de fanáticos sigue agrietando la pandemia.
Mientras tanto se nos murió una ciudad de Quilmes entera.
La escucho a Vanina Edul es
médica intensivista en el Hospital Fernández. Llora por tele. Escribió en las
redes sociales contando historias de pacientes con Cavad, muchos de los cuales
engrosan la estadística luctuosa. “Podes ser vos. Puedo ser yo. Tus seres más
amados. Tu hij@, tu amig@, tu cucharita a la noche. Ayer estaba soñando. Toca
seguir sin ellos. Así de rápido nomás, se lo lleva la pandemia. Pero son
números y uno cree entender. Pero no entiende hasta que le pasa. Too late” escribió la médica.
Ni vos ni yo nos sentimos
responsables. O en parte sí. No importa.
Lo concreto es que podemos hacer
algo:
Podemos cuidarnos para no
contagiar a nadie .
Y podemos cuidar nuestra salud .
De paso, no ocupamos una cama hospitalaria que puede salvar otra vida.
La doctora Edul no duda: “¿Soy
dramática? ¡Menos que la realidad! ¿Soy amarga? Un dulce de leche al lado de
esta enfermedad. Solo quiero que sepas que hacerse el distraíd@ puede ser
mortal. Cuidate y un sano consejo al oído: NO OIGAS A QUIEN POLITIZA
DESTRUYENDO VIDAS. Después no te la devuelven”.
No escucharla, es de pelotudos….
(*) POR WALTER DITRICH..- walterditrich@hotmail.com

Comentarios
Publicar un comentario