MI VIDA CON MARADONA
(walterditrich@hotmail.com).- “No me importa qué hizo Maradona con su vida. Me importa qué hizo con la mía”, dijo alguna vez el Negro Fontanarrosa. Recordé esa frase cuando me encontré llorando frente al televisor.
Maradona fue el pibe campeón del 79 en la caja de ese jabón con forma de pelota
que atesoré. En la foto, el ruliento número 10 festejaba saltando con el puño
cerrado. Aún guardo el aroma de ese regalo que nunca quise usar para que no se
gastara.
El capitán , fue el superhéroe
vengándonos ante los piratas ingleses. Les robó en la cara primero y los
humilló para siempre después en el gol más lindo que se haya visto. O imaginado.
Lo vi en la tele de casa, gambeteando como soñábamos de purretes entre las masetas
de mamá. Yo tenía 12 años aquel 22 de Junio de 1.986. Todavía recuerdo salir
corriendo desesperado al patio y gritar el gol saltando, con el puño cerrado
como lo hacía Diego. Yo estaba muy lejos
del estadio Azteca; pero bajo el parral
de mi casa paterna también sentía estar tocando el cielo con las manos..
Puteamos a los italianos a coro con él en el ‘ 90 cuando nos
chiflaron el himno. Y hasta el pitazo final esperamos que una vez más, el 10
nos salvara heroicamente. Se nos cayeron las mismas lágrimas que a él ante la
injusticia de la derrota.
Lo fueron a buscar para que nos salve antes del Mundial 94.
Y como Rocky, se encerró a entrenar en un campo de La Pampa y en dos semanas se
volvió a poner la 10 de héroe y nos llevó a otra copa del mundo.
“Decime que se murió
mi vieja.. ¡Pero no me digas eso!!”, dijo el pibe que atendía el buffet de
la facultad cuando alguien vino con la noticia del doping. Nos cortaron las
piernas. Nunca vi a tanta gente caminando triste como ese día en la ciudad de
La Plata.
Lo vi una sola vez en una cancha. Fue en el 96, a poco de su
retiro. Un Boca Estudiantes en la Bombonera. Ganamos 2-1 . Verón hizo un gol de
tiro libre para Boca y a ellos los dirigía Bilardo. Fue raro. Desde la tercer bandeja no aprecié mucho más
que algunos destellos de su zurda magistral. Recuerdo el enorme orgullo pincharrata
de haberle ganado a Boca, con Maradona y de visitante con aquel equipo del
profe Córdoba.
Después, resucitó mil veces. Una vez más, se puso la 10 de héroe
para clasificarnos a Sudáfrica bajo la lluvia y el mundo volvió a “tenerla adentro”.
“No me importa que hizo Maradona con su vida”. Para qué
repasar esa crónica.
Me importa qué hizo con la mía. Fue mi héroe. Uno de los pocos, en este lío.
Diego me hizo feliz. Por eso, hoy estoy triste.

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