¿Habrá cambios en Producción?
(por Walter Ditrich).- Reflejos Radio, había adelantado sobre el principio de la semana el primer cambio en el Gabinete de Notararigo: renunció el secretario de Secretario de Desarrollo Económico (ex producción municipal) Lic. Fermín Tarayre.. En su lugar asumirá el Lic. Javier González Bras. El Ejecutivo, confirmó que el cambio se concretará el 30 de Setiembre.
La gestión del funcionario saliente no quedará en la
historia de la política pública del distrito. Es probable que, ni siquiera,
alcanza el estadío de “anécdota”. Basta mencionar que en la última sesión del Concejo Deliberante,
la oposición aseguró que al 30 de junio no se había entregado “un
solo peso de los 580 mil presupuestados en el programa Se Puede”
destinado a acompañar el sector productivo local. A esos recursos hay que
sumarle casi 1,9 millones más del fondo de recupero. “No se está ayudando a nadie”
aseveró el edil opositor Nicolás Urtizberea.
Es cierto, la nueva
gestión le costó hacer pie y sobre a funcionarios, como el saliente, que no
tienen experiencia en la administración pública. El contexto de pandemia,
tampoco ayuda. Pero resulta muy llamativo que no se haya ejecutado ni un
centavo del exiguo presupuesto del área. Un registro de oficios, que encima se comunicó
mal, es todo lo que públicamente se conoció de esa área.
La falta de un norte en la política de desarrollo productiva
y económica en el distrito no es una novedad. Tampoco se le puede achacar al
funcionario saliente. Durante años, nuestras posibilidades de crecimiento
pasaron por seducir a inversores para radicar algún emprendimiento. Lo que nunca terminó por concretarse, o a poco de
andar, fracasó. Mientras, que los
generadores de riqueza y empleo que han prosperado, lo hicieron en soledad, por
motus propio y muchas veces, a pesar del Estado. Sin haber recibido mucho más
acompañamiento que la ocasional foto con los candidatos. Infaltables en cada
campaña electoral cuando visitan “a los
emprendedores del distrito”.
Desde la caída de Gatic, Textiles sostuvo su bandera de
autogestión a veces creciendo, otras resistiendo o sobreviviendo a los
contextos económicos. Como sea, son una fuente genuina de generación de empleo.
Aunque buena parte de la gestión de la
gestión Grenada, se le consumió al ex-intendente en intentar otro modelo para
Textiles. Dicho sea de paso, las experiencias empresariales tradicionales que
condujeron la ex Gatic en Cnel Suárez, chocaron la calesita varias veces.
Justamente Grenada, anunció en los años 2000 la creación de
una “Mesa del Desarrollo” para abordar con todos los sectores productivos la
posibilidad de crecimiento en el distrito. No le pusieron ni una pata a la mesa
que nunca se llegó a desarrollar. Se
anunció un nuevo Sector Industrial al que, una década después, casi no le queda
ni el cartel y sólo se usó para acopiar escombros. Se habló de instalar una
planta para las torres de molinos eólicos. Los molinos llegaron a la zona y
están produciendo, pero esa fábrica se voló. Y el Parque Industrial que la iba
a albergar, ya no es ni una maqueta. La fábrica de fideos terminó en “otra vez
sopa” y nunca se concretó aquello de “agregar valor en origen a nuestras
materias primas”.
Corvatta prometió , en campaña, un ente similar al COPRODESU
suarense para generar proyectos de desarrollo. Nunca se llegó a desarrollar. Jarem se fue a poco de empezar, la fábrica de
cristales ópticos nunca se cristalizó, nada más se escuchó de la fábrica de CD,
ni sonaron los teléfonos en el call center que tomaría empleados en Ciudad de
Rodez y España. Los concejales opositores de la época también se cansaron de
hablar del poco apoyo a los emprendedores locales. La Ley del Sudoeste no
sirvió para mucho más que repartir algunas semillas y pagar sueltos de
funcionarios. La mejor planta de chacinados de la región, instalada en Goyena,
como dice del refrán terminó en “al final, chorizo”.
Mientras , hasta algún funcionario llegó a decirme que
estaban trabajando en instalar criaderos de gansos, para vender las plumas a
fabricantes de camperas, los años fueron pasando. En el Parque Industrial que
tenemos, los empresarios locales corren rally para llegar a sus empresas en
calles desastrosas. Vieron varias maquetas, pero entre todos los estamentos del
Estado no les aportaron la infraestructura mínima: asfalto.
En cinco años, la CONAMI a través de Textiles Pilgüé, entregó
341 CRÉDITOS por un total de 3.750.800 pesos. Por el contexto nacional, la
oficina cerró en 2018. Es de lo más concreto que se pueda precisar en políticas
de producción en el distrito.
Desde Todos por Saavedra han acompañado a emprendedores con asesoramiento,
aunque sin contar con recursos, y algunos de ellos llegaron a buen puerto.
Claro que desde Producción Municipal también se han otorgado
microcréditos y ayudas económicas. Pero hace décadas, que el Estado local no es
capaz de generar una política sostenida que se traduzca en desarrollo económico
local. El contexto nacional, suele no ayudar demasiado, es cierto. Pero el
racconto, nos deja como balance un montón de promesas incumplidas, para llegar
al mismo lugar de siempre.
Será hora de planificar políticas públicas a largo plazo,
sumando a todos los sectores, aprovechando nuestras ventajas comparativas,
escuchando a nuestros emprendedores, acompañando, gestionando, inventando, allanando
caminos, generando un plan que sigan ejecutando los gobiernos por venir.
Podemos seguir esperando que la gallina de los huevos de oro
decida venir al distrito a derramar riqueza. Hoy no tenemos ni un gallinero en
condiciones para ofrecerle. O podemos, decidirnos a ser protagonistas de
nuestro propio destino. Y, entre todos, incubar nuestros propios proyectos.
Eistein decía que no se pueden esperar resultados distintos
haciendo siempre lo mismo.
Ojalá, tomemos nota.
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